La hermana Rosemary Nyrumbe, perteneciente a la congregación de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, llegó a Gulu con la intención de dirigir un centro escolar dirigido a las niñas de clase alta de la ciudad. Tardó muy poco en reorientar la función del centro, al comprobar la situación de miles de menores que vagaban por las calles de la ciudad y que habían huido del LRA (Lord’s Resistance Army, ejército de Resistencia del Señor), un grupo armado que ha asolado el norte del país, en una guerra que ha durado más de veinte años.